Miradas de una alumna sobre el valor de las experiencias trascendentes

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INSTITUTO SAN LORENZO
HUMANISMO – CIENCIA – CULTURA
PROMOVIENDO UNA ACTITUD EMPRENDEDORA
2000 – 2009

Tener la oportunidad de conocer otras realidades existentes en nuestro país es un privilegio. Especialmente si se puede lograr en terreno, compartiendo día a día, aunque sea por un corto periodo de tiempo, con la otra cara de nuestro lindo país. Puedo afirmar que soy muy afortunada de tener la oportunidad de participar en actividades relacionadas con Un Techo Para Chile. Este verano disfrute de la primera experiencia en terreno de trabajos; construyendo mediaguas. Los trabajos los realizamos en la Región de la Araucania, donde este tipo de ayuda es altamente requerida. Pude constatar esto participando activamente en el diario vivir de estas familias. Pudimos compartir desde un saludo en las mañanas, hasta un cambio de pañales por la tarde.

Como cuadrilla nos tocaron tres familias maravillosas, esforzadas, con un fuerte sentido de la unidad, el amor presente de una manera que es escasa en estos días. Si quisiéramos resumir esta experiencia en una palabra, seria imposible, pues compartimos, lloramos, amamos, reímos, jugamos y aprendimos de estas familias.

Las dos semanas que pase en el sur, han sido las mas educativas y enriquecedoras de mi vida. Aprendí lo valioso de tener una cama, un baño. Gracias al concepto que se aplica en todos los trabajos del techo, pudimos apreciar hasta lo más mínimo de nuestras vidas. Me refiero a la austeridad. Nos enseño a valorar desde un vaso de bebida hasta la variedad en nuestra alimentación. El poder salir a comprar y encontrarse con un negocio a menos de una cuadra. Referente a esto, tuve el privilegio de acompañar a Aracely, integrante de la tercera familia, al negocio más cercano: 3 kilómetros a pie, a través de un camino de piedras, tierra y dos colinas.
Como ultimo punto destaco la experiencia de dormir en una mediagua instalada en las afueras del colegio donde alojamos por 14 días. Fue incomodo, pasamos frió, pero nos hizo comprender mas a fondo la vida de las familias a las que les fuimos a construir. Es por esto que hago un llamado a la simplicidad, a apreciar hasta lo más mínimo, pues nada esta garantizado en esta vida. Espero que mis palabras surjan efecto en una persona por lo menos. Pues la ayuda es necesaria. No necesitamos expertos, necesitamos voluntarios. Tenemos una meta. Un 2010 sin campamentos. Logremos llegar al bicentenario erradicando los campamentos en nuestro dais. Y poder así, mejorar la calidad de vida en Chile.Francisca Cuevas alumna IVº medio B, promoción 2009

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